Algo raro me estaba pasando en el hotel,
estaba solo,
tan solo como un hombre a veces debe de estar.
Sabía que casa, mi casa
estaba lejos, lejos, lejos, lejos de todo,
y faltaba poco para subir otra vez a tocar.
Y tal vez no tuve ganas de verlos,
de estar con ustedes.
Y quedé solo en mi cuarto
leyendo de un ave
que vuela y no muere.
Charly García
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